En pasadas fechas el Ayuntamiento de
Fanlo decretó el cierre del Refugio de Góriz por no reunir una serie de
requisitos administrativos. Esta
Federación ha tomado las medidas legales necesarias para que el refugio
permanezca abierto y en estos momentos todo apunta a que deberá resolverse mediante
un recurso contencioso-administrativo.
Sin embargo, nuestro deseo sería que con buena voluntad de todas las
partes se posibilitara un camino de solución para poder afrontar la necesaria
reforma del Refugio de Góriz y poder seguir disfrutando de esta instalación
deportiva durante muchos años.
Estimamos que el hecho de decretar
el cierre del Refugio no deja de ser sino la culminación de una serie de
iniciativas emprendidas tanto por el actual alcalde de Fanlo como por la
Dirección del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido que a nuestro juicio
van encaminadas a eliminar Góriz como instalación deportiva para los
montañeros, por la vía de impedir la renovación y actualización que exige la
normativa aragonesa para este tipo de instalaciones. Desde la FAM se han emprendido todo tipo de iniciativas para
poder comenzar estos trabajos de reforma pero no hemos contado con la
colaboración de las partes implicadas a la hora de facilitar una serie de
trámites administrativos para poder concluir el expediente administrativo de
ocupación de monte público, cuestión ineludible para poder iniciar los trabajos
de remodelación. Como no se facilitan
dichos trámites no se pueden empezar los trabajos de reforma y por tanto las
condiciones del refugio evidencian cada vez más el paso de los años y su
necesidad de puesta al día. Es tal la
voluntad de la FAM de poder afrontar estas reformas que incluso hace dos años
se encargó a una prestigiosa empresa especializada un estudio de impacto
medio-ambiental sobre las posibles repercusiones de las obras de adecuación del
futuro refugio, siendo las conclusiones favorables. Hay que resaltar que hace siete años la FAM llegó a un acuerdo
con el Ayuntamiento de Fanlo para establecer una tasa que en aquel momento se
pactó en una cantidad que era la más alta de todos los refugios del Pirineo y a
cambio el Ayuntamiento se comprometió a facilitar la conclusión de los trámites
de ocupación del monte público y por tanto su posterior reforma. Este acuerdo
no se ha cumplido y en el momento actual argumentando el que las condiciones
del refugio no cumplen el decreto del Gobierno de Aragón que rige para
albergues y refugios se pretende presionarnos con el posible cierre para
aumentar sustancialmente el canon que se pactó hace siete años.
El desarrollo del montañismo como
cualquier otro deporte requiere de unas instalaciones deportivas que estén
adecuadas a los tiempos actuales que permitan unas mínimas condiciones de vida
a los guardas que durante 365 días del año velan por la seguridad de aquellos
que buscando mejorar su nivel deportivo o simplemente gozar en plenitud del
montañismo, desean practicarlo en cualquier época del año tal y como venimos
haciendo los montañeros desde hace más de cien años en estas montañas.
La práctica deportiva en
condiciones de seguridad es perfectamente compatibles con una gestión para
TODOS del medio natural, del que los montañeros siempre nos hemos considerado
conocedores, defensores y garantes.
También hemos de recordar que el
año 2002 se cumple el bicentenario de la primera ascensión al Monte Perdido;
que durante estos 200 años, junto con las gentes que ha vivido y viven en los
pueblos de su entorno, han sido los montañeros un colectivo significativo en el
uso libre y responsable de ese espacio al que amamos y respetamos. Que nuestra devoción por Góriz y Ordesa nos
ha llevado durante años a colaborar con el parque haciendo recogida de basuras
con montañeros de los clubes cuando los medios institucionales no daban de
sí. Que los montañeros, los clubes y
la FAM hace 25 años estuvieron detrás del proceso que evitó la presa de Añisclo
y que como resultado se ampliase el espacio del Parque Nacional. Con esta ampliación se incorporó el Refugio
de Góriz como elemento existente y tradicional en esa zona y como una
instalación habitada durante todo el año y como servicio público, y espacio de
acogida, seguridad y socorro dentro de una de las zonas más agrestes del Valle
de Ordesa.
Hemos de recordar que la
declaración como Parque Nacional de Ordesa promovido por Lucién Briet (en las
primeras décadas del s. XX) viene motivada por el aspecto geomorfológico de la
zona y por las posibilidades excursionistas y montañeras que tenía. No se puede concebir el parque de Ordesa sin
la presencia de los montañeros que siempre han sido elemento tradicional y
habitual en la vida del parque.
Entendemos los parajes que rodean
Monte Perdido como entrañables y como una enseña del montañismo aragonés y de
todos los pirineistas y por eso nuestra propuesta de reforma de Góriz es respetuosa
con el medio como atestigua el estudio de impacto medio-ambiental ya citado que
se llevó a cabo por iniciativa de la Federación. El refugio de Góriz es absolutamente imprescindible para atender
las necesidades deportivas de los montañeros y como punto de seguridad en el
parque.
Para resaltar esta necesidad los
próximos días 20 y 21 de octubre la FAM ha organizado una actividad senderista
en el Valle de Ordesa a la que se ha convocado a los montañeros y a los clubes
en reivindicación del uso montañero del Parque y de que una vez por todas se
posibilite la reforma del refugio de Góriz.
Para el día 20 se ha programado una reunión de presidentes de clubes y
federaciones en el Refugio de Góriz y el día 21 se han previsto varias rutas
por las sendas del parque que han de confluir en la pradera a las 14,30 h.,
donde tendrá lugar una comida montañera y posteriormente la lectura de un
manifiesto reivindicativo.